Por la recuperación del pequeño pero encantador patrimonio industrial de Betanzos

Es importante que un pueblo mime y conserve su patrimonio y más si dicho patrimonio tiene el encanto de las construcciones decimonónicas. Ante nosotros la chimenea de la antigua fábrica de curtidos de la familia Echeverría atacada por un rayo hace más de cincuenta años.
Este lugar nos habla de la primera sede del Banco familiar y mismo de su uso como cárcel durante la guerra civil. Hoy, esta chimenea se alza al cielo aguardando una próxima caida.